ORO ROJO | PATRIMONIO

PEDRO BARBERÁ

ESCULTOR

 Cuan​​do los atunes se hacen arte

Heredero de quienes allá, en el neolítico, quizás sin quererlo, comenzaron a hacer de los atunes rojos objeto de arte con sus pinturas rupestres; él, Pedro Barberá, se ha convertido en el gran valedor artístico de un universo que, casi sin darse cuenta, le atrapó para siempre hace décadas.

Estudioso ‘enfermizo’ de todo lo que tiene que ver con los gigantes de plata y las milenarias almadrabas, gracias a él, a sus imponentes e icónicas veletas de acero, la costa de Cádiz y quienes la visitan han vuelto a mirar a los atunes rojos, de norte a sur y de este a oeste, como algo más que un ‘bocado’ top.  

“Dicen que las cosas no suceden cuando tú quieres, sino cuando el destino así lo decide. Así me ocurrió a mí con el arte, con el que no me encontré de forma plena hasta los 45 años de edad”. 

Vocacion tardía

“Recuerdo que por aquellos años yo andaba un poco perdido, experimentando distintas facetas y fue ayudando a mi hermano cuando sentí ese algo inexplicable que me llevó a volcarme de lleno en el arte; en la escultura y, más tarde, en la pintura”, nos dice mientras pule uno de los grandes atunes rojos que habitan su taller, un lugar invadido por esa magia y ‘caos’ tan consustancial al mundo del arte. 

Un antes y un después

“En aquellos tiempos yo no sabía soldar, pero eso no fue obstáculo para sumergirme en un proceso que, como era mi idea, me llevó a crear una gran escultura con la que rendir homenaje a nuestra historia y cultura almadrabera”.

Obra de corte modernista que realizó en una técnica, ‘made in’ Pedro Barberá, a la que se refiere como “modelado al aire con cinta perforada”, y en metal (acero inoxidable y latón); material que “logra que la obra permanezca en el tiempo”.

Aquel año, 2011, se impulsaba la catalogación de las almadrabas como Bien de Interés Cultural (2011) y, también aquel año, Pedro Barberá quedó atrapado para siempre en el copo artístico de una cultura almadrabera a la que, desde entonces, ha consagrado la mayor parte de su obra artística. 

Para siempre

“Desde que me asomé al apasionante mundo del atún rojo, a su milenaria captura, quedé totalmente hipnotizado”. 

“Obviamente, como amante del mar (La Barrosa es una constante desde su niñez) y del poblado almadrabero de Sancti Petri, sabía del atún rojo, del Consorcio Nacional Almadrabero y, por tanto, conocía de su relevancia en nuestras costas”. 

“No obstante”, apunta, “no era consciente de la extraordinaria riqueza cultural, social e histórica que había detrás del atún rojo”.

“Con se suele decir, fue un flechazo. Una pasión que no ha dejado de crecer con el tiempo. Tanto es así que, sin temor a equivocarme, puedo decir que le debo mi trayectoria artística al atún y, muy en concreto, a las veletas, que han proyectado mi obra al gran público”. 

Mirada especial

Como artista, la mirada e interpretación del atún rojo de Pedro Barberá es especial. “Para crear en torno al atún rojo hay que estudiar y conocer muy bien su anatomía. Desde este punto de partida, a mí me gusta imprimirle mi visión particular. De hecho, lo plasmo de una forma más bella y estilizada, dándole una especial relevancia a unas escamas que, en la realidad, son difíciles de apreciar. Me permito ciertas licencias”.

“Además”, resalta, “mis obras son simétricas, de forma que se pueden colocar en distintas posiciones; de ahí que tampoco le ponga ojos”. 

Embajador del atún rojo

Sin pretenderlo, este artista chiclanero se ha convertido en embajador de los valores del atún rojo y las almadrabas gaditanas. Y es que a sus imponentes veletas, objeto de mil y una fotografías en redes sociales, Barberá suma un sinfín de exposiciones y obras que han viajado a diferentes partes del mundo.

“Soy un artista siempre dispuesto a mostrar mi obra y, con ello, a que se conozca nuestra rica cultura almadrabera. De ahí que siempre esté abierto a realizar exposiciones en distintos espacios, ya sean salas, museos o los pr​opios hoteles. De hecho, hace muy poco he tenido el privilegio de exponer dos grandes atunes en la suite Presidencial (seis veces elegida mejor suite de España) y Vanguardista del Hotel Royal Hideaway”.

Eso sí, como amante del mar, Pedro Barberá también realiza obras inspiradas en los grandes cetáceos, peces de las marismas de la Bahía y en los grandes acompañantes de los atunes rojos a través de los siglos, las orcas. 

ENTREVISTA REALIZADA POR

Juan Manuel Reina

Licenciado en periodismo. Larga experiencia en medios informativos de la provincia de Cádiz. Especializado en temas relacionados con el atún rojo de almadraba