Con apenas una década de vida (2015), La Covacha se ha convertido en quesería de culto para los amantes de los quesos que, además de sabores y texturas, transmiten emociones. Pálpitos que tienen sus orígenes en la pasión por el producto de Diego e Inma.
La cabra payoya-montejaqueña es su gran fuente de inspiración. De su leche, equilibrada y con bajos niveles en grasa y proteína, obtiene la mayor parte de su exquisita producción.
A lo largo de su corta pero intensa trayectoria, La Covacha ha ido incorporando más y nuevos productos. Quesos que han seguido los mismos estándares de calidad y el mismo procedimiento de elaboración artesanal. Su semicurado de cabra, de sabor peculiar y un tanto ácido y cremoso, es uno de sus quesos bandera.