GASTRONOMÍA | SOPAS COCÍAS DE BENAMAHOMA

Sopas Cocías de Benamahoma

Dejamos atrás El Bosque y, como tantas otras veces, iniciamos la subida, siempre espectacular, a Benamahoma. Eso sí, antes, como mandan los cánones, alimentamos el cuerpo y, sobre todo, el ánimo con una buena tostá con manteca y un reconfortante café en la Venta Julián, en El Bosque. 
 Nuestro objetivo, ahora sí, no es otro que conocer y que conozcas algo más uno de esos platos tradicionales que forman parte del ADN de los pobladores de este bonito pueblo de la Sierra de Cádiz. Sus famosas Sopas Cocías. 

Pegado a la Tierra

En época de vanguardias gastronómicas, de espumas, esferificaciones, nitrógenos, moléculas, etc., uno de los grandes valores de las sopas cocías es que es un plato que tiene su origen en el campo, en este rico territorio de alcornoques, quejigos, huertas…    “Se trata de un plato que, desde siempre, han elaborado nuestros pobladores en el campo”. 
“En aquellos tiempos”, señala Mamen Fernández, alcaldesa pedánea de Benamahoma, “era imprescindible contar con una alimentación que, además de sabrosa, fuese contundente y, sobre todo, energética para hacer frente a las duras tareas del campo”. 

Un bocado 360

Las sopas cocías, más allá de ser un plato que nos cautiva por su sabor, textura y olor, describe el territorio a la perfección. Basta con paladearlas para adivinar que estamos en un lugar dominado por ricas huertas (no en vano a sus habitantes se les conoce como huerteros/as), en las que se cultiva una extensa variedad de productos que son regados con las transparentes aguas del río Majaceite.
Es lo que podríamos llamar un plato redondo, un plato CádizTres60, con el que conocer la historia, agricultura, gastronomía, forma de vida y, en tiempos, modo de supervivencia de quienes hicieron de lo que ofrece el entorno alimento para sus estómagos y también para el alma.

Cucharon y paso atrás

“Las sopas cocías eran y sigue siendo un plato asociado a las duras faenas del campo. A esas que exigen mucho esfuerzo y, por tanto, tienen la necesidad de una alimentación que, además de proporcionar placer, debe aportar mucha energía”, señala Francisco José Calvillo, de la Asociación de Moros y Cristianos, organizadora del Concurso de Sopas Cocías.
 
“En esas largas jornadas de sol a sol, tan habituales en tiempos pasados, había un miembro de la cuadrilla que se encargaba de elaborar las sopas cocías y, llegado el momento, se comían con la tradicional fórmula del cucharón y paso atrás”.
 
“Era, además de una forma de alimentarse, un modo de socializar, de compartir preocupaciones, alegrías, etc.”

Plato de épocas

Con la típica base dominada por el pan (de campo y, cuando menos, del día anterior), las sopas cocías eran un indicador de las épocas del año, ya que, según éstas, se les aportaba tagarninas, espárragos, setas...
  
Mucho más elaboradas eran y son las que incluyen carnes de caza, predominando las asaduras de conejos, los pajaritos o productos derivados de la matanza del cerdo. 
 
No obstante, en ocasiones, también se añade un huevo revuelto o frutos secos como nueces, piñones o pasas. Como se suele decir, es un plato que, en el buen sentido, ‘lo aguanta todo’. 

Tan humilde como sabrosa

Aunque existe un gran número de variaciones dependiendo de los ingredientes que se utilicen, la base de la elaboración de las sopas cocías de Benamahoma es la siguiente:

INGREDIENT​ES
  • 1 kilo de pan duro
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • Un chorreón de aceite de oliva
  • Agua, sal y laurel.
ELABORACIÓN

En una sartén o perol rehogamos en el aceite la cebolla, el ajo y una hoja de laurel para, a continuación, añadirle el pan. Este debe estar cortado en rebanadas y a pellizcos. 
Seguidamente, añadimos la sal y vamos removiendo para, por último, incorporar el agua y ligar.  
Según los huerteros, auténticos gurús de este exquisito plato, debe quedar y consumirse en forma de una “pasta sólida y jugosa”. 

Maestros

Un año más, Benamahoma ha celebrado este mes su tradicional concurso, en el que muchos cocineros han hecho alarde de su buena mano para la elaboración de tan suculento plato.
 
Al igual que el año pasado, la sopa cocía vencedora ha sido elaborada por José Romero, de la localidad serrana de Espera, mientras que el segundo galardón ha sido para Juan Carlos Fernández, vecino de Benamahoma. El tercer lugar del podio también lo ha ocupado un huertero, Evaristo Salguero. Por lo que se refiere a la mejor presentación, su ganadora ha sido Cayetana Román.