NO TE PIERDAS| CASTILLO PALACIO DE L​OS RIBERA (bornos)

El Belverede de Bramante de la Sierra de Cádiz

De norte a sur y de este a oeste, la provincia de Cádiz esconde tesoros, huellas, que trazan itinerarios infinitos para quienes sienten especial pasión por la historia y cultura de los pueblos. Caminos que, parafraseando al ilustre Antonio Machado, se hacen (descubren) al andar y nos transmiten intensas emociones.

Veredas por las que desde CádizTres60 hemos decidido aventurarnos con la única intención de, desde la experiencia propia, descubriros aquellos lugares, tradiciones, eventos, paisajes, gentes… que no os debéis perder si de verdad queréis conocer y sentir nuestro territorio. Con ese objetivo, hemos ido a Bornos, localidad situada en la Sierra de Cádiz, en esa ruta mágica que va desde la monumental Arcos de la Frontera hasta la sorprendente Setenil de las Bodegas, pasando por Espera, Villamartín, Algodonales, Olvera y Torre Alháquime. 

 Un viaje cuyo destino es uno de esos lugares (desconocido incluso por muchos gaditanos) en los que el tiempo parece haberse detenido, en el que relajar la mente y dejarnos sorprender  por una auténtica explosión de colores, aromas e historia. 

Os hablamos del Castillo Palacio de los Ribera, que refleja en sus distintos esp​acios el paso de la dominación árabe a la reconquista cristiana y el esplendor renacentista, y que nos abre las puertas a una de sus grandes tesoros, su espectacular jardín. 

Una joya a la que se conoce como el Belverede de Bramante (Vaticano) de la Sierra de Cádiz (Jardín Histórico de Interés Cultural) que, en perfecta armonía, nos regala un paisaje de colores y aromas que despiertan todos y cada uno de nuestros sentidos. 

Con el omnipresente tintineo del agua, elemento de vida que se hace presente en su coqueta  fuente central  y en la  mágica alberca desde las que se proyecta el jardín, este camino de verdes intensos nos relata con sus espectaculares cambios las distintas épocas del año. 

Lugar de paz que un día soñó e hizo realidad el jardinero italiano Salvador Sepadano, este espacio de espíritu renacentista se antoja parada obligada para quienes disfrutan de lugares únicos, impregnados de una magia que permanece inalterable en el tiempo.

Un espacio único

Pieza de un entorno, el Castillo Palacio de los Ribera, de una belleza extraordinaria, este jardín guarda uno de los grandes tesoros del patrimonio gaditano y andaluz. Se trata de su logia (galería exterior conformada por arcos sobre columnas, techada y abierta), único inafronte pompeyano del siglo XVI que existe en Andalucía. Un espacio que nos atrae por su belleza y originalidad tras su recuperación, que fue objeto de los premios Hispania Nostra a las buenas prácticas.

Una visita con la que sorprender

Si eres de los que piensa que el mejor de los regalos que existe es la emoción, te aconsejamos que sorprendas a tus familiares o amigos con una visita a este espectacular espacio. Tener la posibilidad de descubrirles un lugar que muchos no conocen, recorrerlo y disfrutarlo al centímetro con ellos​ y sentarte a echar una charla en uno de sus bancos, es una de esas experiencias de nuestra provincia que quedan en el recuerdo​ 

Cuenta la leyenda...

Como todo lugar único, impregnado de mil y una historias, debes saber que, según cuenta la leyenda, en la alberca de este auténtico vergel que, como tantísimas otras cosas de nuestra provincia,  fue propiedad (hasta 1949) de la Casa de Medinaceli, se daba baños purificadores la señora, que, acto seguido, pasaba a la capilla anexa al jardín para limpiar su alma. Obviamente, no te vas a poder bañar, pero te aseguramos que la experiencia enriquecerá tu alma.