ARTESANÍA| MANUEL SÁNCHEZ

MANUEL SÁNCHEZ / ARTESANO Y GERENTE DE ‘Imaginar​te’

El valor de la artesanía del Carnaval 

Un año más, el Carnaval de Cádiz ha echado su telón, regando escenarios, calles y plazas de grandes de dosis de alegría, talento, chispa, creatividad y, también, artesanía, mucha artesanía. 

De ella, la artesanía, uno de los grandes valores del carnaval gaditano, es ‘doctor honoris causa’ Manuel Sánchez, un gaditano, viñero para más señas, que hizo de su pasión artística su profesión, convirtiéndose en uno de los mayores emprendedores y embajadores de la artesanía del carnaval.

De tal palo...

Dicen que hay pasiones, ‘locuras’… que se heredan y este es el caso de Manuel, a quien el ‘virus’ de la artesanía y el carnaval se lo inoculó su padre, el pintor gaditano Sánchez Rosales. Pinceladas paternas en vena que fueron creciendo, dando forma a un artesano que, recuerda, “me estrené con la mítica chirigota Los Yesterday”.
 
“Fue un flechazo”, un flechazo de casi niñez, “tenía 13 años”. Desde entonces, Manuel ha dado vida con sus obras a las agrupaciones de los más grandes, Juan Carlos Aragón, Martínez Ares, Quiñones, Antonio Martín, Pedro Romero, Antonio Bustos, Julio Pardo o, entre otros, Manolito Santander. 

Imaginando, imaginando llegó Imaginarte

Como todo sueño y proyecto creativo, el suyo también tiene su ‘sala de máquinas’, su ‘corazón’, ese desde el que bombea creatividad, esfuerzo y talento para hacer posible puestas en escena que han deslumbrado y deslumbran en el Gran Teatro Falla y en las calles. 

‘Corazón’ al que Manuel Sánchez, imaginando, imaginando, dio vida hace más de dos décadas. Su nombre, ‘Imaginarte’, una empresa que se ha convertido en referencia de esa artesanía unida a la imaginación y que, ‘made in Cádiz’, alumbra carnavales, navidades, eventos… aquí y en media España.

“Hay que​​ llevarlo en vena, mamarlo”

Devoto del Carnaval de Cádiz hasta “las trancas”, es de los convencidos de que para alcanzar lo más parecido a la perfección en las escenografías “hay que saber de Carnaval”.  “En mi opinión es algo fundamental. Todo tiene que ir acorde con una buena escenografía y saber y tener en cuenta, por ejemplo, cómo se distribuye la agrupación en el escenario; si canta más junta o se coloca más abierta y si prefiere estar más cerca o alejada del público”. “Hablamos de claves”, asegura, “que solo se conocen bien si se está dentro del carnaval. Yo lo veo así”. 

Minuto de gloria

Con la pasión intacta y el espíritu carnavalero en lo más alto, “yo soy de los jartibles”; este artesano gaditano le ‘recrimina’ a la fiesta la falta de reconocimiento al trabajo que realizan. “Creo que los menos reconocidos del Carnaval de Cádiz, ya no a nivel de premios, somos nosotros. Son muy pocas las personas que valoran en su justa medida el gran trabajo que hay detrás de cada creación. Desde el verano, cuando se comienza con los diseños, hasta que se levanta el telón no paramos”. 

“Los artesanos nos hemos tenido que acostumbrar/conformar a tener nuestro pequeño minuto de gloria cuando se levanta el telón y el público, con un sonoro ¡oh!, reconoce el valor de ese trabajo artesanal en la escenografía, tipo, peluquería y caracterización”.