Con la primavera llamando a la puerta, las almadrabas gaditanas (Conil, Barbate, Zahara de los Atunes y Tarifa) despiertan de su largo letargo. Atrás quedan los meses más fríos del año y pronto, muy pronto, los atunes rojos (Thunnus thynnus) iniciarán su migración hasta el Mediterráneo para desovar.
Es en este tiempo, a la espera del siempre anhelado encuentro con los gigantes de plata, cuando los almadraberos gaditanos, primero, desarrollan las labores de calamento en tierra y, segundo, en el mar. O, dicho de otra manera, preparan de todos esos elementos con los que, a renglón seguido, armarán esta milenaria arte de pesca llamada almadraba.
Calamento en tierra
A pesar del paso de los años y de unos tiempos en los que la tecnología ‘amenaza’ muchas tradiciones y labores de carácter artesanal. En el calamento en tierra nada ha cambiado.
Tal es así que, siglos después, siguen siendo las agrietadas y curtidas manos de los almadraberos las que en el real se entregan a la intensa faena de la reparación de redes, preparación de boyas y pesadas anclas y al engrasado de esos kilómetros y kilómetros de cables que servirán para dar vida a este mágico laberinto de pesca.
Las tareas que se han venido desarrollando y se desarrollan estas semanas en tierra han sido y son de una importancia vital para el éxito del calamento en la mar. Boyas, redes, cables y anclas de más de 350 kilos han de estar en perfectas condiciones para que ese gran puzle que es la almadraba encaje a perfección y permita armar cada una de los compartimentos de la almadraba.
Un 'traje' a medida
Una vez culminadas las labores de preparación de los enseres en tierra, por delante quedan semanas de esforzado y meticuloso trabajo para, una temporada más, ir dando vida a las almadrabas. Faena que arrancará con la fijación de la estructura a través del kilométrico cableado y las pesadas anclas para, seguidamente, ir ‘construyendo’ cada una de las partes de este arte sostenible de pesca.
Reconduce a los atunes rojos al cuadro de la almadraba.
Cortan el paso de los atunes rojos que han rebasado la almadraba para reconducirlos a la misma.
Entrada de los atunes a ese entramado de redes, anclas y boyas llamado almadraba.
Departamento en el que entran los túnidos desde la boca
Departamento de espera, en el que se agrupan los ejemplares.
Regula el paso de atunes en dirección al copo.
compartimento con red horizontal que, desde el fondo, se levanta para hacer los atunes rojos a la superficie y poder capturarlos.
DIEGO CRESPO
PRESIDENTE DE LA OPP-51
Diego Crespo es presidente de la Organización de Productores Pesqueros de Almadraba (OPP51), que agrupa a las almadrabas de Conil de la Frontera, Zahara de los Atunes y Tarifa, y, por tanto, extraordinario conocedor de un arte de pesca que, como se suele decir, lleva ‘en vena’.
“Los trabajos que, primero, realizamos en tierra son esenciales para que, seguidamente, se cale con acierto la almadraba en el mar. Se trata de una faena muy meticulosa (preparación de cables, boyas, anclas, etc.), que forma parte de la esencia de un arte de pesca que se caracteriza por su sostenibilidad”.
“Pese al paso del tiempo”, subraya, “el calamento en tierra, su desarrollo, responde a una tradición de raíces profundas, en la que el esfuerzo y el saber hacer de los almadraberos son esenciales. Lo mismo ocurre con el posterior calamento en la mar”.
PEDRO MUÑOZ
DIRECTOR DE LA ALMADRABA ‘PETACA CHICO’
Pedro Muñoz forma parte de una de las grandes y exitosas aventuras empresariales de la provincia ligadas a nuestro litoral y, muy en especial, a la captura del atún rojo. Aventura que acaba de ser premiada en el Día de Andalucía y que ya vive un nuevo capítulo con las tareas de calamento.
“Ya hemos culminado la faena en tierra y estamos preparados para realizar el calamento en la mar, labor que, eso sí, se está viendo dificultada por el mal tiempo que venimos sufriendo”.
Entre las preocupaciones de Pedro Muñoz para el inicio de esta campaña destaca la situación que sufren las bocanas de los puertos. “Hay grandes acumulaciones de arena, lo que puede poner en jaque la navegación de las embarcaciones. Como dicen los pescadores, están ciegas y se hace necesario que se ejecuten dragados”.
Licenciado en periodismo. Larga experiencia en medios informativos de la provincia de Cádiz. Especializado en temas relacionados con el atún rojo de almadraba